Es necesario destacar, que al buscar establecer tipologías de empresas, no es posible establecer una sola categoría de ellas, ya que por la naturaleza evolutiva que la institución posee no es factible unificarlas a partir de un criterio, ni es posible ser exhaustivos en el desarrollo de los distintos tipos de empresas, por lo cual, se ha optado por aquellas más relevantes y suficientes para nuestra actividad.
Desde esta perspectiva se busca reconocer la propiedad de las instituciones, por lo cual encontramos a las empresas:
PRIVADAS
Donde el aporte del capital es generado por los particulares, entendiéndose a estos últimos como cualquier persona natural o jurídica distinta del Estado. Las personas naturales son todas aquellas que tienen una existencia física, real o material. En cambio las jurídicas son una abstracción, una creación de los seres humanos que tienen por objetivo plasmar la intención de actuar como uno sólo.
A modo de ejemplo, podemos indicar los casos de alguna A.F.P. o Isapre, una compañía de Seguros, etc.
PÚBLICAS
Donde el aporte del capital, y por consecuencia la propiedad, es del Estado. El Estado es una organización social creada por los seres humanos para el logro del Bien Común.
Esta institución tiene que cumplir con esta finalidad, asegurar a sus componentes un mínimo nivel de satisfacción de necesidades, para lo cual asume un ROL SUBSIDIARIO que le obliga a crear Empresas en los casos en que los privados no quieran realizar una actividad económica; cuando no pueden realizar una actividad económica; o no deben realizar una actividad económica.
En este caso los ejemplos más relevantes son el caso de Codelco, Ferrocarriles del
Estado, EMOS y otras.
MIXTAS
Son aquellas en las cuales el aporte de capital es realizado conjuntamente entre el Estado y los particulares, con la salvedad que el Estado debe poseer el 51 % de la propiedad de ella, de tal forma de controlar su gestión. En el actual orden de cosas no existen empresas de esta categoría, no obstante en el futuro puedan materializarse.


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