Las Empresas y los Despidos

Este año no será uno más respecto a lo que refiere a despidos y conflictividad laboral. Los datos que surgen del Ministerio de Trabajo son indicadores concretos de que las empresas empezaron a prescindir de parte de su personal o lo harán próximamente. En enero y febrero de este año ingresaron en el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo) 13.545 expedientes por reclamos, mientras en igual período de 2013 habían sido unos 2500 menos (11.048). La diferencia es de 22,6 por ciento. Mientras que en San Isidro se iniciaron en febrero de este año 798 juicios, mientras que en el mismo mes del 2013 entraron 556 (43 por ciento más).

En la sala de espera del Seclo, en la calle Adolfo Alsina 665, de la Capital Federal, la gente está amontonada. Han pasado 45 minutos de las nueve de la mañana y todos ellos, abogados y empleados que se acercan para iniciar un expediente, tienen turno para después de las 10. «Me dijeron que tengo que pasar por acá primero para iniciar el trámite por despido», dice Mariano Nuñes, despedido de una empresa metalúrgica.
Según informa uno de los empleados del Seclo, se inician 700 expedientes por día, un promedio que alcanza los 800 diarios y que supera por 200 el número de formularios diarios ingresados en igual mes del año 2013. «Están todos los turnos dados hasta el 27 de marzo, y hay días en que se dieron 800 números. Eso quiere decir que se ponen 10 turnos cada cinco minutos, en lugar de siete cada cinco», cuenta el empleado. Lo que se ingresa en el Seclo y en San Isidro, es un buen paramentro para estimar lo que puede suceder durante este año en cuestión de conflictividad laboral. El organismo del Ministerio de Trabajo comprende a casi 6 millones de empleados, entre los que tienen domicilio en la Capital Federal y los que viven fuera de ella pero trabajan allí. Los juzgados laborales de San Isidro, en tanto, son los que más juicios laborales tramitan en la provincia de Buenos Aires.

Carla Hita, abogada del estudio Hita y Asociados, dice que es un secreto a voces el aumento de reclamos por despido en el último tiempo, como también los acuerdos en el Seclo cuando las empresas reducen personal. «Lamentablemente, estamos entrando en una etapa en la que es más importante mantener los puestos de trabajo que luchar por un salario digno que compense la inflación, habrá que ver el resultado de las paritarias y las variables que se negociarán en ellas.» Opina la abogada
La semana pasada Nextel despidió a 190 trabajadores mientras que Volkswagen anunció suspenciones que ya habían concretado en febrero otras automotrices, como Renault y Fiat.
En Santa Fe, el frigorífico de Hughes tiene a sus 500 trabajadores con garantía horaria (se les paga el 70 por ciento del sueldo básico); eso puede durar sólo 60 días, y si entonces no se resuelve, cierra la planta. La industria de la carne despidió en los últimos cuatro años a 17.000 trabajadores.
En Buenos Aires una de las causas que incentivan los despidos es que la Suprema Corte de Justicia de la provincia dictó un fallo que bajó la tasa de interés de juicios laborales. Por este motivo, una gran parte de las empresas comenzó a despedir, dada la ventaja con la que comenzaban a correr. Por eso creció mucho la litigiosidad y los juicios se demoran más del promedio histórico. Hay muchas consultas por despidos de empresas grandes. No lo hacen masivo porque eso los obliga a hacer un procedimiento administrativo llamado «de crisis», en el cual tiene que intervenir el Ministerio de Trabajo para avalar que se despide a la gente con menos antigüedad y menos cargas de familia. Entonces, para evitar eso, las empresas hacen despidos menores pero más constantes, de a 10 por mes aproximandamente.
En San Isidro aumentaron los convenios conciliatorios, que son similares a los acuerdos en el Seclo, pero que en la provincia se homologan en Tribunales. En la práctica, lo que se hace es formalizar un arreglo que ya se hizo entre las partes. Según refieren los profesionales, esta situación se debe a que las empresas comienzan a achicarse. Y esto no se debe a recambio de fuerza laboral ni renovación generacional, porque no hay estadísticas de que se tome nueva gente.

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